Creencias mormonas: 11er Artículo de Fe
Reclamamos el derecho de adorar a Dios Todopoderoso conforme a los dictados de nuestra propia conciencia, y concedemos a todos los hombres el mismo privilegio: que adoren cómo, dónde o lo que deseen.
La Iglesia Mormona hace eco de las palabras de los documentos de la fundación de los Estados Unidos, sobre que hay derechos inalienables, uno de los cuales es la libertad de religión. Esto es aún más importante después de examinar la historia mormona, y la incesante persecución que privaba a los mormones de los mismos derechos que su nación proclamaba; a la vida, a la libertad, a la propiedad, y su búsqueda de que simplemente se les deje adorar como desearan, para que pudieran ser felices. Sin embargo, teniendo en cuenta que muchas otras sectas habían huido a los Estados Unidos para evitar la persecución de los suyos, es posible que la Iglesia mormona se iniciara en la única nación que permitiría su existencia y expansión, a pesar de las dificultades históricas. Es con estos antecedentes que la Iglesia mormona defiende todas las formas de adoración y defiende la libertad religiosa.
Como toda historia, la historia de la cristiandad está plagada de dificultades. La intolerancia religiosa es uno de los crímenes cometidos en el nombre del Señor. Las guerras, los asesinatos, los juicios y las ejecuciones, son muchas de las injusticias cometidas contra los pueblos de otras religiones. En retrospectiva, se ve claramente la hipocresía de hacer estas cosas por el evangelio de Jesucristo, la cual es la máxima doctrina de la paz y la tolerancia. La Iglesia mormona está comprometida a predicar el evangelio de Jesucristo, pero lo hace sólo como una invitación a seguir a Cristo. La compulsión y la coerción no están en concordancia con la política o los principios de la Iglesia Mormona. En efecto, un punto central de la doctrina mormona es el albedrío que permite a toda la humanidad elegir su propio camino en la vida. El mormonismo enseña que este albedrío es uno de los mayores dones que Dios ha dado al hombre, y que Él no violará. El juicio del albedrío moral es el propósito de esta vida. Dios nos ha puesto aquí a todos para probar si obedeceremos los mandamientos del Señor. El grado en que la Iglesia Mormona cree en la conversión de otros a su fe es evidente en su obra misional. La Iglesia mormona envía 50,000 misioneros mormones a todo el mundo para difundir el Evangelio. Cada uno pasa por un período de capacitación para aprender el proceso de conversión a través de invitación y ánimo. En todas las naciones donde se envían misioneros, la Iglesia se ha asegurado de tener el permiso del gobierno. El deseo de convertir a todos a la fe es un principio de la Iglesia Mormona, pero se hace todo lo posible para garantizar que esto se haga sin violar los derechos de los demás.
La Iglesia Mormona es bien conocida por sus activos esfuerzos proselitistas, y esa reputación irrita y enoja a algunas personas. Sin embargo, la Iglesia también está dedicada a la asociación pacífica y amigable con las personas de todas las creencias, de conformidad con el mandato del Señor de “amar al prójimo”. Ya sean religiosos o no, la Iglesia Mormona reconoce los derechos inalienables de toda persona a buscar la felicidad de acuerdo a sus propios deseos. La Iglesia ha estado trabajando para unirse a la asociación de otras iglesias cristianas, tanto en las organizaciones formales como en relaciones informales. Ha encontrado alguna resistencia, pero con paciencia y buena voluntad, ha habido progresos. Sin embargo, es necesario un equilibrio entre la tolerancia y el apoyo. En el ámbito religioso, la Iglesia Mormona defiende el derecho de los demás a creer (o no) en la forma en que deseen, pero es firme en su afirmación de que es la única Iglesia autorizada por Jesucristo para administrar el evangelio en estos últimos días. Esto se aplica a los asuntos seculares también. Muchos están predicando tolerancia mientras hipócritamente están siendo intolerantes con las creencias religiosas generalizadas. El aborto y la homosexualidad son dos de los temas más controversiales en los cuales se debe hallar un equilibrio entre la tolerancia y el apoyo.
La Iglesia Mormona ha pasado por tiempos difíciles para poder disfrutar de la libertad religiosa de la que ahora goza, y defiende los derechos de los demás tan vigorosamente como sus propias creencias. El derecho de adorar (o no) de acuerdo con los propios deseos es visto como un derecho inalienable de la humanidad. Sin embargo, éste no es tan permisivo que todo vale. En relación tanto a las doctrinas religiosas en conflicto como a los temas sociales seculares, la Iglesia Mormona se esfuerza por equilibrar la tolerancia con otras creencias mientras se mantiene firme en la afirmación de sus propias creencias.
