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A fin de que podamos enseñar a los niños lo que es la responsabilidad, debemos darles la oportunidad de que ellos tomen algunas decisiones por sí mismos. Sin embargo, como padres, primeramente tenemos la responsabilidad de enseñarles los principios y leyes por medio de los cuales deben regirse (algo con lo que la mayoría de iglesias cristianas, incluyendo a los mormones, estaría de acuerdo). Después, será su obligación ver que los niños entiendan claramente los resultados tanto positivos como negativos de las elecciones que hacen.
Algunas veces, como en el ejemplo siguiente, se requiere que el niño tenga suficiente tiempo para tomar la decisión correcta
Ricardo y las clases de violín
Los padres de Ricardo, un niño de siete años de edad, pensaron que era una buena idea que Ricardo recibiera lecciones para aprender a tocar el violín. Cerca de ellos vivía un maestro excelente y les pareció una buena oportunidad para que Ricardo aprendiera de él. Cuando los padres le preguntaron a Ricardo si deseaba tener lecciones de violín, le dijeron que lo pensara y después tomara su decisión. Le explicaron los pormenores, indicándole que sería muy divertido aprender a tocar; pero que no iba a ser fácil y tendría que practicar muchas horas. Después de haberlo pensado durante unos dos días, Ricardo decidió que sí quería aprender a tocar ese instrumento.
Al principio todo le pareció muy divertido, tanto las lecciones como la práctica. Sentía mucho gozo por aprender cosas nuevas, y cada pieza musical que aprendía era una nueva experiencia.
El tiempo pasó y después de varios meses ya la novedad de aprender a tocar el violín se había disipado. Las prácticas no eran tan divertidas; al contrario, fueron una carga. El clima cálido lo invitaba a salir afuera y pasear en su bicicleta. La madre le indicó que bien podía hacer las dos cosas si aprendía a usar su tiempo sabiamente. Sin embargo, lo único que Ricardo quería hacer era pasear en su bicicleta y olvidar las prácticas de violín. Un día dijo: “Ya no quiero tocar más el violín. Aquí se acabó todo”.
- Supongamos que usted es la madre de Ricardo, ¿le permitiría que abandonara las clases?
- ¿Qué podría pasar si la madre de Ricardo se diera por vencida en ese momento?
La madre le explicó que no iba a ser posible dejar las clases en ese mismo instante. “Será necesario que hoy vayas a la clase porque tu maestro te estará esperando. Esta noche cuando venga tu papá, le explicaremos lo que deseas hacer y hablaremos más del asunto”, le dijo su mamá.
Tan pronto como llegó el padre a casa, la mamá de Ricardo habló con él a solas y le explicó lo que el niño deseaba hacer. Juntos decidieron que no era prudente permitir que Ricardo dejara sus clases sólo porque estaba fascinado con la nueva bicicleta. Los padres sabían que si permitían que Ricardo no recibiera más clases de violín, el podría desarrollar la actitud de darse por vencido en medio de cualquier proyecto o tarea.
Esa noche, cuando se sentaron para conversar con Ricardo, le dijeron que comprendían sus sentimientos; pero también le informaron que no era muy buena idea que dejara de recibir lecciones.
La respuesta de Ricardo fue la siguiente: “Yo decidí tomar lecciones de violín y, por lo tanto, puedo decidir dejar de tomarlas”.
“Sabemos que fue tu decisión”, dijo el padre, “y también será tu decisión si ya no quieres hacerlo. Sin embargo, antes de que decidas, tu mamá y yo queremos que continúes con las lecciones otro mes más y que practiques diariamente sin ninguna queja. Si después del mes todavía piensas lo mismo, podrás hacerlo.
La mamá le ayudó a planear las horas de la tarde a fin de que pudiera pasear en la bicicleta y practicar el violín. Ricardo recordó que era necesario practicar, asistir a las lecciones y no quejarse si deseaba tomar una decisión al final del mes.
Ya para fines de mes Ricardo podía ver los resultados de practicar diariamente y no deseaba dejar sus lecciones de violín. Había descubierto que si planeaba su tiempo debidamente, podría hacer lo que él quería y también practicar su instrumento. Decidió continuar con las clases de violín.
- ¿En qué manera estaba aprendiendo Ricardo a ser más responsable?
- ¿Qué piensan que aprendió Ricardo acerca de tomar decisiones y de la responsabilidad?
Los mormones creen que, como padres, nos daremos cuenta de que nuestros hijos aprenderán a comportarse de una forma más favorable si los guiamos con amor y no por la fuerza. Estudien la manera en que Miguel, un pequeño de tres años de edad, reaccionó al cuidado amoroso de su padre.
La oración de Miguel
“Miguel contaba con tres años de edad y antes de irse a la cama le dijo a su papá: ‘No quiero hacer mi oración esta noche’. Su papá no lo regañó ni lo avergonzó ni trató de obligarle a hacerla, pero tampoco permitió que Miguel se acostara sin orar. Tiernamente lo levantó y sentándolo en sus rodillas le murmuró: ‘Miguelito, me gustaría decirte por qué hago mis oraciones’. Luego le habló de las bendiciones por las que quería dar gracias a nuestro Padre Celestial y de lo bien que se sentía cuando le suplicaba que lo protegiera. Pronto Miguel estaba nombrando sus propias bendiciones. Al rato brincó de las piernas de su papá, diciendo: ‘Ahora quiero hacer mi oración’” (Manual de la Noche de Hogar, 1974-1975, página 246). (Este es uno de los libros mormones, o manuales, para ayudar a enseñar a los niños).
Aunque Miguel era muy pequeño, sus padres sabían que él tenía que aprender que hay ciertas cosas que hacemos, no sólo porque nuestros padres así lo quieren, sino porque deseamos hacerlas. Su padre le enseñó responsabilidad e integridad en una manera muy dulce. Miguel no sólo aprendió que hay ciertas cosas que no debemos evitar porque en ese momento no deseamos hacerlas, sino también aprendió que era su decisión hacer la oración o no.
Una parte básica de inculcar la responsabilidad a nuestros hijos incluye enseñarles a aceptar los resultados de sus elecciones. Por ejemplo, nuestro Padre Celestial nos permite tener la experiencia de ver los resultados o consecuencias de nuestras elecciones. En la fe mormona, creemos que, como padres, debemos aplicar los mismos principios con nuestros hijos.
Lo que Dora olvidó
El papá de Dora le había comunicado a su esposa que traería un invitado para la cena esa noche. La mamá tenía un compromiso durante la tarde que no podía cancelar; por lo tanto, hizo los preparativos de la cena más temprano de lo acostumbrado. Preparó la carne y dejó una nota para que su hija Dora, la pusiera en el horno tan pronto como llegara de la escuela. Dora vio la nota y la carne, pero cuando sonó el teléfono se olvidó de todo y fue a la casa de su amiga.
Cuando sus padres regresaron, la carne sin hornear, estaba todavía sobre la mesa.
- Si ustedes fuesen los padres de Dora, ¿qué hubieran hecho para ayudarle a que aprendiera la necesidad de hacerse responsable por sus hechos?
- ¿Cuáles podrían haber sido las consecuencias de su falta de responsabilidad?
- ¿En qué forma pueden los padres de Dora personarla y al mismo tiempo disciplinarla?
Pautas para enseñar el principio de la responsabilidad
1. Aceptar nuestra propia responsabilidad. Un niño aprende mucho más por medio del ejemplo que por lo que escucha.
2. Ayudar a los niños a entender por qué es importante la responsabilidad. Esto puede hacer indicándoles las consecuencias y considerando el futuro.
3. Fijar reglas y hablar tocante a la responsabilidad.
4. Analicen los problemas con los niños y hablen acerca de las alternativas y las responsabilidades que acompañan dichas alternativas.
5. Cuando un niño elude la responsabilidad, hable con él, ayúdelo a planear la forma en que puede cumplir con su deber y fije nuevas responsabilidades que se le puedan dar.
6. Cuando un niño no cumple con una de las reglas, ayúdele a aceptar la responsabilidad permitiendo que sufra las consecuencias.
7. Cuando nosotros, como padres, cometemos errores, debemos reconocerlos y aceptar las consecuencias. Así enseñamos a los niños que es posible que aprendan de sus errores y sean responsables.
Esto es lo que los mormones creen.

Excelente, estoy de acuerdo y soy participe de que todo principio es practico y deben darse las oportunidades parue lracticage un principio nuestrostumbre… tal como lo dice lscritura: instruye al niño su camino y aun despues de viejo no se apartare el… ess unuenorme enseñar buenos principios uestros hijos.