Como hijos de Dios creados a su imagen, tenemos el potencial ser llegar a ser como Dios. La imagen de Dios es literal no simbólica.
Principio del matrimonio y la familia # 1 – Somos literalmente creados a la imagen de Dios.
Somos los reales descendientes espirituales de padres celestiales y ellos nos aman. Hemos nacido a la imagen de Dios –hijos e hijas, hombre y mujer- y nuestro género individual es y siempre ha sido parte de nuestra identidad eterna. Como hijos de Dios, creados a la imagen de Dios, heredamos la naturaleza divina y el potencial para llegar a ser como Él de muchas maneras. El llegar a este destino depende de nuestras elecciones.
“Todos los seres humanos, hombres y mujeres, son creados a la imagen de Dios. Cada uno es un amado hijo o hija espiritual de padres celestiales y, como tales, cada uno tiene una naturaleza y un destino divinos. El ser hombre o mujer es una característica esencial de la identidad y el propósito eternos de los seres humanos en la vida premortal, mortal, y eterna”.
Principio del matrimonio y la familia # 2 – “A la imagen de Dios” proporciona progreso y posibilidades eternas
Debido a que se ha puesto un velo de olvido temporalmente en nuestras mentes, no podemos recordar nuestra vida como hijos espirituales de Dios, creados a Su imagen. No podemos recordar cuál es Su apariencia, Sus características, ni la relación increíblemente personal y amorosa que gozamos con Dios. Por ahora, debemos vivir por la fe el lugar de la vista, y debemos aprender la lección invalorable de elegir el bien del mal por nuestra propia y libre voluntad.
Nuestro progreso eterno depende de que recibamos un cuerpo físico y ganemos experiencia, lo cual sólo se puede cumplir en la Tierra. Aquí, si escuchamos la voz apacible del Espíritu Santo, él nos enseñará principios verdaderos que nos conducirán nuevamente a Dios. Y mientras obedezcamos las indicaciones del Espíritu Santo y nos acerquemos a Dios, el Espíritu Santo nos revelará, individualmente, nuestra naturaleza divina y el plan eterno de Dios para nosotros.
“En la vida premortal, los hijos y las hijas espirituales de Dios lo conocieron y lo adoraron como su Padre Eterno, y aceptaron Su plan por el cual Sus hijos obtendrían un cuerpo físico y ganarían experiencias terrenales para progresar hacia la perfección y finalmente cumplir su destino divino como herederos de vida eterna”
Preguntas para el matrimonio y la familia: Creados a la imagen de Dios para llegar a ser como Él
- ¿Dónde y cómo se determinó nuestro género eterno?
- Cómo hijos de Dios, ¿Cuál es nuestro potencial?
- Para progresar eternamente, ¿Qué don especial nos dio Dios?
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Por Larry Barkdull. El contenido fue posible gracias a Ilene Olsen y Ron y Bonnie McMillan.